Ignasi Bosch

3ª Reencarnación

Diciembre 9, 2006
Imagina que un día te levantas en una vida ajena. Con un pasado del cual sabes esbozos pero que a su vez desconoces. Con toda una
serie de personajes a tu alrededor de los que sabes sus nombres, algo de sus vidas pero que no dejan de ser del todo desconocidos. Recuerdos que aparecen de tiempos distantes.
Sensaciones y sentimientos heredados contra voluntad. Si no existe la reencarnación esto debe ser lo más parecido a ella.
Pero alguien olvidó borrar ciertas cosas.
Las palabras se crearon para clasificar, para describir, para conocer. Pero las ideas e intenciones son efímeras gotitas que se diluyen en
el tiempo. Y entonces sólo quedan eso, las palabras. Y es demasiada la tentación de mal usarlas por parte de la serpiente que habita en
algún rincón. Alimentada por la avaricia, la vanidad.
Miro el espejo pero sigo sin reconocer a ese ser de mirada perdida. Bienvenido a la tercera reencarnación.
Como el parto, como la vida, abrirse paso entre las distintas fases, capítulos, secciones del camino. Se puede dar el caso por distintos motivos. Pero está claro que no somos los mismos ahora que hace por ejemplo ¿20 años? ¿… 10 años? ¿Incluso 5?
Intento recordar épocas pasadas, y mantengo el recuerdo únicamente de secuencias, momentos concretos. Pero que podrían haber sido
inventados tranquilamente. Mis pensamientos son tan distintos de los de entonces…. Yo soy tan distinto.. Y estoy aquí ahora fruto de las elecciones en el camino de alguien prácticamente desconocido. Y yo con mis decisiones condicionaré al próximo a quien yo le entregue el testigo.
El cambio suele ser paulatino, poco a poco te vas convirtiendo… y un día te acuestas y ya no volverás a ser el mismo. Delegarás todos  tus recuerdos, tus conocimientos y tu esencia al próximo portador. O también puede ser dado por algún acontecimiento suficientemente fuerte como para hacer despertar de golpe al nuevo inquilino. Sea como fuere lo que encuentras al renacer es justamente todo por hacer… pongámonos manos a la obra.


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Diseño y maquetación: Mariona Maresma

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